Los receptores de los opiáceos

Desarrollando opioides novedosos

Los opioides son el tratamiento de elección para el dolor de moderado a intenso y proporcionan un gran alivio  a la mayoría de los pacientes. La morfina se aisló a partir del opio hace más de 200 años y sigue siendo el analgésico más utilizado.

Los opioides clásicos como la morfina ejercen su actividad farmacológica interactuando con el receptor µ (mu) opioide (MOR). No obstante, aparte de su acción analgésica, los opioides clásicos tienen diversas reacciones adversas. El más peligroso y es la depresión respiratoria. Los más frecuentes son sedación, náuseas y vómitos, estreñimiento y retención urinaria. Por último, los opiáceos clásicos se asocian a desarrollo de tolerancia, dependencia física y propiedades de reforzamiento positivo.

Grünenthal está activamente desarrollando analgésicos de acción central con mecanismos de acción combinados: agonismo en los receptores µ (mu) opioides (MOR) e inhibición de la recaptación de noradrenalina (NRI). La activación de los MOR y la inhibición de la recaptación de la noradrenalina son mecanismos de acción analgésicos bien conocidos para las indicaciones de dolor agudo y crónico. Los nuevos compuestos son analgésicos potentes con un mejor perfil de tolerabilidad, y por tanto con menos reacciones adversas, que los opioides clásicos.

Además del receptor µ-opioide (MOR), la familia del receptor opioide comprende otras dos subclases de receptores: δ-opioide (DOR) y κ-opioide (KOR). Recientemente, el receptor Péptido nociceptina/orfanina FQ (receptor NOP) ha sido descrito como el cuarto miembro de la familia de receptores opioides. Aunque a nivel molecular y funcional comparte semejanzas con los receptores opioides clásicos, desde una perspectiva farmacológica del receptor NOP, es considerado una rama no opioide de la familia de los receptores opioides.

Grünenthal está desarrollando nuevos analgésicos dirigidos a receptores opioides clásicos, especialmente MOR y DOR, así como el receptor NOP. Estos nuevos compuestos son muy eficaces para el tratamiento del dolor moderado o grave y además tienen un perfil de reacciones adversos significativamente mejor que el de los opioides clásicos.