Terapia no farmacológica

Todo el mundo es diferente y no toda terapia se ajusta a cada persona

La terapia no farmacológica desempeña un importante papel en el abordaje del dolor, más concretamente en el dolor crónico. Todo el mundo es diferente y no toda terapia se ajusta a cada persona. Por tanto, tienen que considerarse distintos métodos de terapia no farmacológica. A continuación le mostramos algunos ejemplos:

  • Fisioterapia: se utilizan varios métodos para tratar el dolor: masajes, crioterapia (tratamiento con frío) o termoterapia (tratamiento con calor) que se utiliza principalmente para el abordaje del dolor musculoesquelético.
  • Acupuntura: la acupuntura es una técnica procedente de la medicina tradicional china empleada con éxito en el tratamiento del dolor. Se colocan finas agujas en las áreas a tratar con una acumulación de células sensoriales (puntos de acupuntura). De esta manera, se liberan presumiblemente sustancias inhibidoras del dolor como las endorfinas, que impiden la transmisión del impulso doloroso. Además, se puede aplicar una corriente eléctrica a las agujas.
  • Electroestimulación transcutánea (TENS por sus siglas en inglés): consiste en un procedimiento de estimulación para activar los sistemas de inhibición del dolor endógeno a nivel espinal y supra-espinal. Los electrodos se aplican a la piel en la región del dolor, en proximidad directa, o también sobre puntos de acupuntura o de activación, y se ajusta en una frecuencia especial, por lo general dependiendo de la naturaleza del dolor.
  • Terapia psicológica: el hecho de que la administración de placebo disminuya significativamente el dolor, demuestra que los efectos psicológicos tienen un poderoso resultado en la percepción del dolor. La terapia psicológica se emplea especialmente en casos de dolor crónico y engloba, por ejemplo, técnicas de relación, hipnosis, terapia conductual y psicoterapia.
  • Procedimientos neuroquirúrgicos: el principio básico de los procedimientos neuroquirúrgicos es la interrupción de las vías que transmiten los estímulos de dolor del tejido dañado. Un método menos radical es la rizotomía, donde la cirugía no se realiza directamente en la médula espinal, pero se secciona la raíz del nervio en su salida de la columna vertebral. Los nervios periféricos también pueden ser bloqueados, ya sea de forma reversible con los anestésicos locales como bloqueo de transmisión, o irreversiblemente como la neurólisis usando agentes neurolíticos (alcohol, fenol, etc), electrocoagulación o irradiación. Debido a que estas técnicas provocan un daño permanente del nervio, son tratamientos de "último recurso" para el alivio del dolor intratable muy grave.