Esperanza

Conoce a Esperanza

Esperanza

Con un brillante futuro por delante, la alegría de un bebe en camino y la felicidad de una joven pareja empezando, todo era perfecto. Entonces ocurrió una tragedia y un accidente de coche cambió la vida de Esperanza. El impacto inmediato fue terrible. Se armó de valor cuando tuvo que hacer frente a la pérdida de su hijo nonato, un valor que necesitó más tarde cuando las consecuencias de su trauma reparecieron más adelante en su vida como dolor crónico. A pesar de todo lo que la vida le ha traído, hoy Esperanza ha dejado el pasado atrás, y ahora tiene un nueva vida que hace frente con optimismo como una de nuestras Embajadoras. Su valor es ahora el nuestro, a medida que trabajamos juntos para mejorar la vida de todos los pacientes.

Embajadora de Pacientes

Casada con su amor del instituto y embarazada de tres meses de su primer hijo, Esperanza era feliz con el rumbo que había tomado su vida. Pero su mundo perfecto se colapsó en un instante como consecuencia de un grave accidente de coche: sufrió una lesión en el cuello por la que tuvo que ser operada y perdió a su bebé. Aunque estaba emocionalmente devastada, su marido la acompañó y le dio fuerzas a lo largo de su duelo. Sin embargo, físicamente, Esperanza no podía encontrar alivio para su dolor; pensó que era algo que simplemente debía aceptar.

Durante los años siguientes, Esperanza recuperó su alegría dando a luz a dos hijos y encontró satisfacción trabajando en la empresa de su esposo. Pero la presión de ser madre y trabajar era demasiado para ella, especialmente cuando su salud empeoró, su dolor se intensificó, y cayó en una gran depresión. Tuvo que someterse a otras intervenciones y le diagnosticaron graves problemas de salud. Dejó de trabajar y comenzó a consultar con otros especialistas y médicos y, en 1985, le diagnosticaron dolor crónico y fibromialgia.

Emocionalmente frágil y desesperada en busca de ayuda, Esperanza siguió buscando un tratamiento adecuado para ella. En 2009, su especialista le prescribió un nuevo tratamiento para su dolor crónico que sí resultó efectivo, con reacciones adversas tolerables. Ahora, Esperanza está volviendo a vivir. Está estudiando terapia ocupacional para poder ayudar a las personas que lo necesitan.

Como Embajadora del Dolor Crónico, Esperanza anima a otras personas que viven con dolor crónico a que trabajen activamente junto con sus médicos para encontrar un plan de tratamiento que les dé resultado.

Historia de Esperanza